El semáforo de Duque de Wellington
Ayer casi me pasa algo con este santo semáforo vitoriano. No entiendo a que brillante mente se le ha ocurrido dejar el semáforo, para empezar de esos de pulsar para que se ponga verde, con el pulsador mirando al otro lado del cruce pegando al bordillo. Todo porque han movido el cruce hacia la izquierda para no estorbar al santo tranvía, que tela la que está armando también ese.
Iba a dar el botón y la verdad que la postura no es nada cómoda. Tienes que apoyarte en la acera en el borde porque el semáforo está encima de un barrizal. Luego, tienes que apoyarte con un brazo en el semáforo y estirar el otro para llegar a dar al botón. Y todo teniendo en cuenta que en esa calle el tráfico no suele respetar el límite de velocidad, y que hay dos colegios que tienen que usar ese cruce.
Y lo más vergonzoso es que no es el único semáforo que han dejado mal apañado por el tranvía.